NUEVA YORK.- Nuevas pruebas realizadas en fragmentos del cráneo del compositor alemán Ludwig van Beethoven refutan la teoría de que el genial músico murió en 1827 por intoxicación de plomo, como se creía hasta ahora, según informó el periódico "The New York Times". Los estudios realizados por un grupo de científicos del Instituto Médico Monte Sinaí (Nueva York) dan como resultado que los niveles de plomo en los fragmentos de hueso analizados están dentro de lo normal. Hasta ahora se creía que Beethoven había estado expuesto a lo largo de su vida a grandes dosis de plomo, lo cual pudo haber causado su muerte. Incluso algunos investigadores llegaron a pensar que el maestro de la música podría haber sido envenenado debido a su amor al vino. (DPA)